Torta Galesa
Por Álvaro Navarro
12 de
octubre 2009
Torta para las fiestas de fin de año.
Cada vez hay en la Patagonia Argentina más
visitantes paisas, llegan para conocer y disfrutar de las
bellezas naturales y aventuras que ofrece esta tierra mítica.
Los destinos favoritos son San Carlos de Bariloche, San Martín
de los Andes, Villa al Angostura, Puerto Madryn, el Calafate y
Ushuaia.
Una de las actividades turísticas típicas
es ir al final de la tarde a disfrutar de un té galés; que está
compuesto por una o varias tasas de té humeante hecho con
hebras, acompañadas con pan tajadas de casero untadas con
abundante mantequilla salada y cubiertas con mermeladas caseras
hechas con frutas finas (moras, cerezas, frambuesas, calafates,
etc.); además de escones recién horneados, tartas dulces de
varias clases (frambuesa, dulce de leche, crema, etc.) y para
completar una tajada de Torta Galesa, que es un majar bajado
directamente del cielo!
Esta torta negra en realidad es Argentina y
su origen proviene de finales del siglo XIX, cuando inmigrantes
galeses llegaron a poblar la Patagonia, en lo que hoy se conoce
como la provincia de Chubut, una tierra semi desértica, con
importantes distancias entre los centros poblados – generalmente
decenas o centenares de kilómetros – que hacían necesario tener
comida no perecible para llevar a los viajes de uno o varios
días. Esto llevó a los cocineros y cocineras galeses a
desarrollar un alimento – llamado hoy como torta galesa - lleno
de calorías y que se conservase bien por un tiempo considerable.

La tradición cuenta que los colonos, una
vez instalados, comenzaron a utilizarla como torta de bodas,
cuyo último piso era retirado y guardado en una lata bien
cerrada y .envuelto en un papel fino. Año a año, para conmemorar
su aniversario, los novios compartían una porción de esa torta
especial. Ahora esta tradición se continúa, conservando
porciones de torta galesa en papel de aluminio y colocándolas en
algún recipiente plástico, lo que asegura uno, tres y hasta más
años del mejor sabor para la hora del té o también para
acompañar un vino blanco dulce. También es usual preparar la
torta para las fiestas de fin de año o para celebraciones
familiares especiales.
Cada familia de Chubut tiene su propia
versión, con pequeñas diferencias entre una y otra torta. La
receta que comparto a continuación con los lectores, proviene de
la casa de una familia amiga, una rama de la familia Davies, que
está aposentada en Chubut desde finales del siglo XIX.
INGREDIENTES
PREPARACIÓN
Macerar en cognac o ron y durante 24 horas
las pasas de uva, la fruta abrillantada, las ciruelas pasas, y
los higos.
Precalentar el horno a 150º Centígrados
(300º Fahrenheit)
Batir la mantequilla con el azúcar negra,
agregar los huevos y mezclar bien, agregar la nuez moscada, el
clavo de olor, la canela y la esencia de vainilla.
Incorporar alternativamente y poco a poco,
las frutas, la harina, las nueces y la miel de abejas, hasta que
esté todo incorporado; a continuación de cada paso mezclar todo
muy bien.
Una vez esté todo incorporado, volcar la
mezcla en un molde enmantequillado y enharinado previamente y
colocarlo en el horno en su bandeja media. Dejar cocinar
aproximadamente durante una hora y media. La torta estará lista
cuando al introducirle un cuchillo en el medio, éste salga seco.
CONDICIONES DE CONSERVACION DE LA TORTA
GALESA
Dado que el producto es totalmente natural,
es decir que no posee conservantes, es conveniente tener en
cuenta lo siguiente: